Presentación

La mano tetrapléjica es el nombre dado a las diferentes formas de parálisis de la mano de origen medular. Es decir los daños de la médula espinal y sus consecuencias sobre la mano. 

Esta parálisis es a menudo el resultado de un trauma grave en la cabeza, de una lesión de la columna vertebral, la cual secciona la médula espinal a nivel cervical, cuadriplejia.

La atención debe ser multidisciplinaria. Al principio de la lesión de la médula espinal, la parálisis de la mano no se manifiesta completamente y la atención es realizada por los neurólogos y /o neurocirujanos y luego por los médicos terapeutas. Luego de un año de evolución, cuando la parálisis es estable, una atención específica de la mano paralizada con una consultación quirúrgica es organizada con los médicos especialistas en mano.

Existen diferentes formas de parálisis en la mano espástica que dependen del nivel de daño de la médula espinal. Mientras más el daño es próximo a la médula espinal, más la parálisis es severa.

De este modo se definen tres zonas:

  • La zona supralesionada (por encima de la lesión) en la cual todos los músculos están libres,
  • La zona lesionada al nivel de la cual los músculos están paralizados, pero sin espasticidad,
  • La zona infralesionada en la que los músculos están paralizados y espásticos.

Las grandes formas de daño serán así descritas en función del último músculo libre que pertenezca a la zona supralesionada. Sin embargo, podrán existir diferentes formas de parálisis a pesar del mismo nivel de daño medular. Esto es debido a una amplia variación de la zona lesionada.

El examen clínico minucioso y repetido tendrá como objetivo evaluar los músculos funcionales (test muscular) con el fin de precisar qué tipo de cirugía sería posible.

Siendo el origen de la parálisis medular una cirugía directa de los nervios no es posible y por ello una cirugía paliativa de transferencia musculotendinosa, de tenodesis (reparación del tendón) y /o de artrodesis (fusión articular) podrá ser realizada.